Venta de activos y venta de empresas en la República Checa

Adquisición de empresa mediante (i) venta de activos y (ii) venta de unidad de negocio en la República Checa



 
El objetivo de esta información es ofrecer un resumen de las principales cuestiones jurídicas y fiscales que un potencial comprador ("Comprador") debe considerar en relación con las formas disponibles para la proyectada venta de las instalaciones operadas y de propiedad de una sociedad en la República Checa ("Sociedad"), compuestas por activos, derechos, obligaciones y equipos asociados ("Instalaciones").
 

Introducción

 
Las opciones más viables de que dispone el Comprador en virtud del derecho checo son, por lo general, (i) la venta de activos o (ii) la venta de una parte de la empresa de la Sociedad.

El marco jurídico de la venta de una parte de la empresa se encuentra recogido en el Código Civil checo, mientras que la venta de activos individuales no cuenta con regulación específica y se rige por las disposiciones generales del derecho contractual. Cada una de estas alternativas se explica y compara con mayor detalle en las secciones 2 y 3 que figuran a continuación. La sección 4 aborda algunas consideraciones jurídicas generales comunes a ambas alternativas, y la sección 5 trata las cuestiones fiscales. Por último, se ofrece un resumen de las ventajas e inconvenientes de ambas alternativas propuestas en la tabla al final del artículo.

Esta información no constituye un análisis exhaustivo de las alternativas propuestas, pero debería contribuir a la toma de decisiones preliminares sobre la forma preferida de venta de las Instalaciones. Con el fin de identificar cualquier problema jurídico o fiscal que pueda surgir en relación con la operación prevista, deberá llevarse a cabo una auditoría legal de la Sociedad.
 

Venta de activos en la República Checa

 

Marco jurídico en la República Checa

 
El marco jurídico para la venta de los activos individuales que componen las Instalaciones se articula fundamentalmente mediante contrato. En el marco de esta modalidad, las partes identifican los activos (y, en su caso, las obligaciones) que constituyen las Instalaciones objeto de venta, los cuales se transmiten conforme a las disposiciones generales del derecho checo, ya sea mediante una serie de contratos de compraventa o mediante un único contrato global. Algunos traspasos pueden someterse a un derecho distinto del checo; no obstante, en determinados casos no es posible eludir la aplicación de las disposiciones imperativas del derecho checo (por ejemplo, la transmisión de inmuebles). Cada activo individual (obligación u otro elemento transmitido) debe ser identificado de forma concreta para que pueda transferirse jurídicamente. En la medida en que un activo o una obligación no esté debidamente identificado, dicho elemento no se transmitirá al comprador. Dado que la mayoría de las operaciones implican el cumplimiento de ciertas condiciones suspensivas antes del cierre, la documentación contractual en caso de transmisión compleja de activos debe estructurarse de modo que los activos (y obligaciones) reales queden identificados en el momento del cierre. Esto significa, por lo general, que las partes deben elaborar un segundo conjunto de anexos que refleje los cambios en los activos y pasivos desde la firma del contrato. En términos generales, la identificación de los activos y demás elementos que deben transmitirse puede resultar laboriosa tanto desde el punto de vista administrativo como técnico. A continuación se abordan las particularidades jurídicas de los componentes habituales de la empresa en el contexto de la venta de activos normalmente contemplada.
 

Derechos

 
Conforme al derecho checo, los derechos (incluidos los de propiedad) son, en general, transmisibles. No obstante, deberá efectuarse la verificación oportuna para asegurarse de que no existan cláusulas contractuales que prohíban la transmisión en el caso de los derechos contractuales. Esto incluiría, por ejemplo, cláusulas de cambio de control, de cesión o similares que persigan la "personalización" de los derechos o del contrato.

En algunos casos, el derecho checo distingue entre el título jurídico de la transmisión —que suele ser el contrato de traspaso— y la transmisión efectiva del derecho de propiedad, que requiere un acto adicional del transmitente o de un tercero. Los traspasos de bienes muebles, como existencias, inventarios, ordenadores, etc., exigen, además del contrato de transmisión jurídicamente vinculante, la entrega material de los bienes para que la propiedad se transfiera al adquirente, salvo acuerdo en contrario de las partes.

La propiedad de los inmuebles se transmite al comprador únicamente mediante la inscripción de la transmisión en el Registro de la Propiedad gestionado por la oficina catastral competente.

Los derechos reales (por ejemplo, hipotecas, derechos de prenda, servidumbres, derechos de tanteo) que gravan el inmueble transmitido se transfieren por ministerio de la ley junto con dicho inmueble.

Los créditos se transmiten mediante un simple contrato de cesión de créditos, que debe constar por escrito. No se requiere el consentimiento del deudor para la cesión; una vez notificada la cesión al deudor por el cedente o acreditada por el cesionario, el deudor solo puede liberarse de su obligación cumpliendo frente al cesionario, y no frente al cedente.
 

Obligaciones

 
En cuanto a las obligaciones, el derecho checo prohíbe su transmisión sin el consentimiento del acreedor. Mientras no se obtenga dicho consentimiento, la transmisión no puede llevarse a cabo jurídicamente. En función del volumen de consentimientos requeridos, esto puede constituir un obstáculo significativo, ya que el acreedor no tiene obligación legal de otorgar su consentimiento.
 

Contratos

 
Los contratos no pueden cederse unilateralmente y deben ser objeto de novación (término jurídico que designa un acuerdo multilateral mediante el cual el contrato original se traspasa al comprador) o renegociarse. Desde la perspectiva de la Sociedad, esto puede resultar problemático, ya que puede estar vinculada por contratos a largo plazo. En función de la redacción del propio contrato y, en caso de que la otra parte contratante no esté dispuesta a aceptar la novación o la renegociación, la Sociedad y el comprador podrán acordar determinados acuerdos de subcontratación. Habida cuenta de lo anterior, la transmisión de contratos individuales o específicos puede resultar bastante compleja, tanto desde el punto de vista administrativo como técnico, dada la necesidad de contar con la colaboración de las contrapartes contractuales.
 

Derechos de propiedad intelectual

 
Los derechos de propiedad intelectual no se transmiten automáticamente y deben transferirse como cualquier otro activo. En el caso de determinados derechos de propiedad intelectual susceptibles de registro (por ejemplo, marcas), el derecho de propiedad se transmite mediante inscripción en la Oficina de Propiedad Industrial.
 

Empleados

 
Habida cuenta del alcance de los activos transmitidos, existe una alta probabilidad de que, en caso de transmisión de los activos individuales que componen las Instalaciones, todos los empleados vinculados a la actividad de las mismas se transfieran automáticamente al Comprador. El Código de Trabajo, Ley n.º 262/2006 Rec., en su versión vigente (en lo sucesivo, "Código de Trabajo"), establece que, cuando las tareas y actividades del empleador se transfieran a otro empleador, las relaciones laborales fundamentales también se transmitirán automáticamente. Con independencia del fundamento jurídico de la transmisión, es decir, con independencia de si se ha producido una transmisión de la propiedad o no, se considera empleador receptor aquel que sea capaz de continuar el desempeño de las tareas y actividades transferidas. Cualquier cláusula contractual que pretenda eludir lo anterior será nula de pleno derecho. La extinción de los contratos de trabajo de los empleados, tanto antes como después de la venta, se regirá por las disposiciones generales del derecho laboral, incluidas las normas sobre despidos colectivos y la obligación de la Sociedad de informar y consultar a sus empleados sobre la operación prevista.
 

Venta de unidad de negocio en la República Checa

 

Marco jurídico en la República Checa

 
Las Instalaciones pueden venderse alternativamente como parte de una empresa (el Código Civil checo no define expresamente el término "empresa", pero las disposiciones pertinentes la describen como el conjunto de todos los elementos materiales, personales e inmateriales que constituyen una determinada "actividad empresarial" de la Sociedad). Una parte de la empresa es una "unidad organizativa" independiente de la empresa que puede distinguirse de las demás "unidades organizativas" de la empresa del vendedor. Dicha "unidad organizativa" independiente debe figurar de forma separada en la contabilidad de la empresa, con una identificación precisa de los activos, derechos y obligaciones que le corresponden. Por lo general, la unidad organizativa tiene su propia actividad empresarial específica y se designa en los reglamentos internos de la empresa. Partimos del supuesto de que las Instalaciones están suficientemente determinadas en cuanto a su ubicación, estructura organizativa y conjunto autónomo de cuentas (internas) dentro de la Sociedad, de modo que la definición de las Instalaciones como parte de la empresa de la Sociedad no debería plantear problemas.

El contrato de venta de una parte de la empresa debe constar por escrito. Además, el contrato de venta de una parte de la empresa debe ser aprobado por las juntas generales tanto de la Sociedad como del Comprador, si este último es una sociedad mercantil constituida con arreglo al derecho checo, con independencia del importe del precio de compra. La venta de una parte de la empresa debe inscribirse en el Registro Mercantil checo.

El comprador de una parte de la empresa adquiere por ministerio de la ley, en particular: (i) todos los derechos y obligaciones relacionados con la venta de la parte de la empresa, con independencia de que dichos derechos y obligaciones fueran o no conocidos por las partes del contrato de venta en el momento de la operación. Según la opinión mayoritaria, esto no incluye las posibles obligaciones de derecho público, especialmente las fiscales. (ii) Todos los derechos de propiedad intelectual relacionados con la parte de la empresa, a excepción de aquellos cuya transmisión sea contraria a cualquier acuerdo entre las partes sobre la concesión de un derecho de propiedad intelectual concreto o sobre la naturaleza de dicho derecho.

Teniendo en cuenta lo anterior, en caso de venta de las Instalaciones como parte de una empresa, no solo se transmitirían al Comprador los terrenos y equipos, sino que también se transferirían por ministerio de la ley otros activos, contratos y obligaciones relacionados con las Instalaciones (véase más adelante).

Salvo pacto en contrario de las partes, el Código Civil checo establece un procedimiento estándar para la determinación del precio de compra, basado en los activos y obligaciones reflejados en la contabilidad de la parte de la empresa a la fecha de la firma del contrato de compraventa, así como en otros valores indicados en el contrato. Si la fecha de efectividad es posterior a la de la firma del contrato, el precio se ajustará en función de los cambios producidos. A continuación se abordan las particularidades jurídicas de los componentes habituales o previstos de la empresa de la Sociedad en el contexto de la venta de una parte de la empresa contemplada.
 

Derechos

 
En términos generales, el derecho de propiedad sobre la parte de la empresa se transmite al Comprador de forma automática en el momento en que el contrato de venta entra en vigor (es decir, en la fecha de la firma del contrato de compraventa, salvo acuerdo en contrario). Esto es aplicable a todos los bienes muebles, créditos y derechos derivados de relaciones laborales. Por el contrario, los inmuebles y los derechos de propiedad intelectual sujetos a registro se transmiten en el momento de su inscripción en el Registro de la Propiedad o, en su caso, en la Oficina de Propiedad Industrial.
 

Obligaciones

 
En términos generales, con la venta se transmiten todas las obligaciones vinculadas a la parte de la empresa, aunque el vendedor y/o el comprador no tuvieran conocimiento de ellas en el momento de la venta.

Tal como se ha indicado anteriormente, según la opinión mayoritaria, esto no incluye las posibles obligaciones de derecho público (por ejemplo, impuestos, aranceles, etc.). Las obligaciones fiscales y aduaneras, así como otras posibles obligaciones de derecho público del vendedor, no se consideran obligaciones vinculadas a la empresa y, por lo tanto, permanecerán en poder del vendedor.

A diferencia de la modalidad de venta de activos, no se requiere el consentimiento de los acreedores para la transmisión de obligaciones.

Como aspecto importante a tener en cuenta, el vendedor de la parte de la empresa responde por ley del cumplimiento de las obligaciones que se hayan transmitido al Comprador junto con la parte de la empresa.
 

Contratos

 
Los derechos y obligaciones contractuales se transmiten automáticamente conforme a los principios descritos anteriormente. Mediante una auditoría legal detallada deberá verificarse si los contratos pertinentes contienen derechos de resolución para los cuales dicha transmisión pudiera constituir un hecho desencadenante, como cláusulas de cambio de control o similares que persigan la "personalización" del contrato. Tales cláusulas darían lugar a un derecho de resolución (las disposiciones generales que prohíben la cesión de contratos no resultarían infringidas, dado que la transmisión se produce por ministerio de la ley).
 

Derechos de propiedad intelectual

 
Los derechos de propiedad intelectual vinculados a la empresa se transmiten en general, salvo que la transmisión sea contraria a los contratos de licencia vigentes. Tal como se ha indicado anteriormente, si dichos derechos están sujetos a registro (marcas comerciales), el derecho de propiedad sobre los mismos no se transmite hasta su inscripción en la Oficina de Propiedad Industrial.
 

Empleados

 
Los empleados de la parte de la empresa se transmiten automáticamente al Comprador por ministerio de la ley. Cualquier cláusula contractual que pretenda eludir dicha transmisión es nula de pleno derech

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